
Pues no se si bien empezaré, pero almenos se intenta, ¿no? De hecho, tengo tantas cosas con o sin sustáncia de las que escribir, que podría hacer un artículo pesado sobre cualquier estupidez momentanea. De todos modos, no voy a empotrar una parrafada de buenas a primeras, y espantar a las pocas visitas que pasen por aquí...
Me limitaré a hablar sobre lo que me apetece hablar, y ahora mismo sin más ni más, llevo dándole vueltas al tarro en lo que respecta a la deseada, utópica y entrañable 'felicidad'. (No os ha sonado de fondo la musiquilla del anuncio de los huevos kinder?, ¡a mi sí!) Dichosa felicidad... Pues hoy he hablado con algunos coleguillas sobre el tema y por lo visto, la mayoria de la gente opina lo mismo.
La felicidad no existe puesto que en el momento que la tienes ya estas deseando algo más. Y cierto es.. Si viviésemos en una felicidad constante, no seríamos conscientes de ella, por lo tanto no sería un hecho evidente.
Que curioso, soy adicta al mundo del marketing. Acabo de pensar por segundos, que la etapa más feliz de mi vida fué cuando mi madre nos compraba huevos Kinder a mi hermana y a mi, elegía ella (segun el sonido que se oía al mover susodicho) y el premio guapo me tocaba a mi... Realmente, o yo he tenido una mala infancia, o el publicista de la empresa Kinder es un genio... En fin..... ¡no pongais esa cara! ¿De qué va a hablar un domingo, perdón: lunes, a las cuatro de la mañana una enferma como yo? ¡De huevos y felicidad! Cómo dijo una que yo me sé: ¡Ríanse señores, es humor inglés!
A la cama Lidia...