¿Qué puede ser?
El ruido que provocan tus pasos antes de entrar en casa me ponen la piel de gallina.
Exceso de licor en la sangre... Flota en mi mente el espesor del humo y la nicotina.
Decepción total al oirse cerrar la puerta de la vecina.
Agarro de nuevo el ron y voy a por un par de aspirinas. Melanina, no la siento.. se la habrá llevado el viento, y la heroína. Esa que fue compañera en un pasado, y yo ahora aquí sentado pidiendo limosna, gano mas bien propinas.